Quid

El blog

Volver

¿Cómo se acepta la diferencia en la sociedad?

23/12/2017

0 comentarios

Basándonos en las noticias que recibimos a través de los medios de comunicación, el mundo en el que vivimos actualmente celebra abiertamente la diversidad. Colectivos con distintas orientaciones sexuales, razas o religiones consiguen cada vez más derechos. El racismo y la intolerancia se han empezado a castigar socialmente: mostrar de forma explícita algún pensamiento que condene la heterogeneidad puede equivaler a ser censurados o excluidos. La globalización y la viralidad han ejercido un papel clave en esta revolución.

A nivel doméstico, sin embargo, resulta complejo cambiar completamente nuestra forma de pensar. Somos aptos para defender las causas ajenas (sobre todo si son apoyadas por nuestros círculos sociales y por los medios de comunicación) pero en la práctica, ante retos que afectan a nuestra vida personal o a la de aquellos que nos rodean, seguimos sintiendo vulnerabilidad.

El equipo de Quid ha tenido la oportunidad de realizar un estudio que analiza cómo se vive la diversidad en nuestra sociedad en el ámbito de la salud. Este proyecto ha sido posible gracias a AME, la Asociación Española de Microtia, que se dedica a ofrecer apoyo a todas las familias que necesiten orientación. Los afectados de microtia tienen una malformación congénita que provoca que el oído no se desarrolle correctamente, llegando a perder parte de la audición. La microtia, que se da 1 vez cada 5000-7000 nacimientos, está considerada como una enfermedad poco frecuente.

La asociación se creó en 2013 para conseguir diferentes objetivos: fomentar la investigación, conseguir más visibilidad ante los hospitales y la sociedad y dar apoyo a los padres que ante la falta de información se sientan desasistidos. Actualmente, hay dos posturas contrapuestas entre las familias que conviven con esta afección. En el debate se plantean o bien la posibilidad de poner intervención auditiva temprana o bien esperar a que el niño afectado la solicite en caso de necesitarla. El estudio sociológico realizado por Quid, arroja algunas conclusiones que afectan a este debate y que sugieren dónde enfocar el apoyo cualquier niño que posea una característica que lo diferencie del resto.

En el desarrollo del proyecto, Quid detectó que tanto en el caso de la microtia como en otras diferencias físicas evidentes que puedan afectar a los niños, es importante centrarse en las cualidades que tiene ese persona y no en las que no posee. Resulta fundamental potenciar la autodeterminación, intentar que los individuos

sean lo más autónomos posibles y no convertir al afectado en un mero espectador sino en el protagonista de su propia vida. Para ello, es necesario involucrarle en las decisiones médicas, decidir conjuntamente con él y no proporcionar ayudas que no haya solicitado previamente, ya que la asistencia innecesaria puede obstaculizar el desarrollo. Los niños sin ayudas adicionales, en gran parte de los casos, presentan además una mayor confianza en sí mismos.

Otro de los aprendizajes que se recabaron en la elaboración del estudio expone que la forma en la que los padres visualicen a su hijo es determinante en la forma en la que el niño se percibe a sí mismo. Una vez más, esto puede aplicarse no sólo a la microtia, sino a cualquier rasgo distintivo. Tanto el uso de palabras con una connotación negativa (enfermedad, error de gestación, minusvalía) como la sobreprotección (proporcionando una ayuda que no han solicitado), obstruyen la aceptación del niño hacia sí mismo y afectan en su manera de verse.

Tras el análisis con diferentes profesionales, familias y afectados, Quid llegó a la conclusión de que a día de hoy convivimos con una tendencia denominada “la sociedad del talento”. Esto se traduce en que el foco hacia la valía de las personas ha dejado de estar en el conocimiento. En este momento, tienen más importancia las habilidades innatas que el conocimiento que posee cada individuo. Este enfoque, aplicado a la educación, nos conduce a un modelo educativo mucho más integral e inclusivo con la diferencia que favorece tanto a la microtia como a cualquier diversidad existente.

En definitiva, el hogar, el sistema educativo y los entornos sociales son actores clave en la aceptación de la diversidad. Todos ellos, en medida de lo posible, deben trabajar en un proyecto común que ponga el foco en el talento de las personas y no en aquello de lo que carecen.

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

QUID 2014. Todos los derechos reservados

Diseñada en Murcia por Drool Studio

Política de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies